EDITORIAL

Los golpeadores del Pedregal

 

En estos días se ha hecho viral en las redes sociales el video de unos jóvenes que llegan a golpear a otros que están tranquilos sentados en una cafetería, sin aparente razón. En el video aparecen dos Centinelas, como se hacen llamar, que empiezan a golpear y sus cómplices se ríen.

Los sujetos incluso tiran a una víctima al suelo y la golpean unos segundos para después retirarse.

El hecho ocurrió hace 10 meses en el centro comercial Grand Pedregal. Y se sabe que estos mismos jóvenes han protagonizado decenas de golpizas.

Las víctimas que aparecen en las imágenes lograron identificar plenamente a sus agresores y tres de ellos fueron llevados a la Fiscalía Central de Investigación para la Atención de niñas, niños y adolescentes, donde se iniciaron carpetas de investigación, no obstante, después de un acuerdo entre las partes, fueron puestos en libertad.

Por varios meses, elementos del Estado Mayor Policial custodiaron el domicilio de los jóvenes agredidos, con el fin de que no hubiera represalias.

Se trata de un grupo de entre cinco y diez jóvenes que se hace llamar Los Centinelas y operan en el Pedregal y Coyoacán.

Este grupo de adolescentes acude a bares y restaurantes para escoger a sus víctimas.

Sin necesidad de un conflicto, contacto visual o algún motivo, Los Centinelas escogen generalmente a otro grupo de hombres para atacar.

Lo más curioso de la forma de operar de esta banda es que llegan hasta la mesa de sus víctimas y comienzan a golpearlas. La agresión es grabada, al parecer, por un integrante de la pandilla y subida a redes sociales.

Pero no sólo buscan víctimas en lugares públicos, estos jóvenes también entran a fiestas privadas a golpear a quien tengan enfrente.

Hace unos meses se metieron a casa de una amiga que estaba festejando los 15 años de su hija. Una fiesta tranquila.

Un grupo de chavos entró violentamente y cuando bajó el papá de la niña para decirles que se retiraran, lo empezaron a golpear y además lo amenazaron diciéndole que él no les podía responder los golpes porque eran menores de edad y lo denunciarían.

El señor de la casa les dijo que quienes estaban cometiendo un delito y se encontraban dentro de una propiedad privada eran ellos. Se llamó a la policía y cuando éstos supieron que la patrulla iba en camino escaparon sin haber sido detenidos.

La Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, ya inició una carpeta de investigación en contra de estos jóvenes, que se mantiene en proceso de integración.

La dependencia, a través de su cuenta de Twitter, subió una de las grabaciones de este grupo de golpeadores para invitar a la ciudadanía, que haya sido víctima de ellos, a denunciarlos formalmente.

Las autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública informaron que ya se encuentran dándole seguimiento a los reportes sobre los llamados Centinelas, pero los hechos del video que se hizo viral ya tienen meses.

Sabemos que estos jóvenes han continuado golpeando, pero no se han hecho denuncias recientes formalmente ni ante la SSP ni la PGJ capitalinas.

Las historias de Los Centinelas se han hecho virales en la red, en algunos casos involucrando y culpando a niños que no tienen nada qué ver con los golpeadores. Lo que debemos hacer como sociedad es presentar las denuncias formales.

Es inaceptable que tengamos en la Ciudad de México a un grupo de golpeadores, que continuamente comete ilícitos sin ser detenido. El asunto es que si no son detenidos en flagrancia, las autoridades deben tener denuncias presentadas para poder actuar.

Ojalá las víctimas denuncien y estos jóvenes sean detenidos.

EDITORIAL

El muro de Trump es una desmesura

Dados los frentazos que se ha llevado en otros ámbitos, es posible que Donald Trump regrese pronto a su tema favorito: los abusivos mexicanos, que son capaces de enviar delincuentes a aquel país, privar a los estadounidenses de empleo, aprovecharse sin merecerlo de sus servicios asistenciales y al mismo tiempo lograr un superávit en su relación comercial con Estados Unidos. Hacerle esto al país más poderoso del mundo es intolerable. Somos unos ventajosos.

Ojalá que sus asesores le hayan hecho ver en este tiempo algunos números respecto de los migrantes mexicanos en Estados Unidos.

Recientemente Mario Di Costanzo, presidente de la Condusef, dijo a Milenio que, si fueran deportados los 1.4 millones de mexicanos que cuentan con un crédito hipotecario en Estados Unidos, el sistema financiero de ese país puede enfrentar un quebranto de 159 mil millones de dólares, cifra que puede aumentar a 250 mmd por concepto de crédito al consumo.

Por otra parte, de acuerdo con cifras del FBI, sólo 18 de cada 100 delitos son cometidos por personas de origen latino, independientemente de su estatus migratorio.

Sólo 1.6 por ciento de los 11 millones de inmigrantes de entre 18 y 39 años está encarcelado, en tanto que 3.3 por ciento de los nativos en ese rango de edad está en esa condición.

La mayoría de las víctimas de la violencia no son los blancos a manos de hispanos, como se ha empeñado en hacer creer Trump. Mientras los ataques a blancos y negros disminuyeron entre 2002 y 2013 en 30 y 20.4 por ciento, respectivamente, los crímenes de odio contra la comunidad hispana han aumentado en 25 por ciento, de acuerdo con un reporte del Departamento de Justicia.

Adicionalmente, según el estudio La criminalización de la inmigración a Estados Unidos, del Consejo Americano de Inmigración, los estadounidenses por nacimiento son cuatro veces más propensos a tener un comportamiento violento que los inmigrantes asiáticos y africanos, y tres veces más que los latinos.

Habrá muchos factores a considerar, pero el hecho es que de acuerdo con el FBI, en tanto que entre 1990 y 2013 el número de indocumentados creció de 3.5 a 11 millones, en ese mismo periodo la tasa de delitos violentos disminuyó 48 por ciento y el índice de delitos contra la propiedad en 41 por ciento.

Así las cosas, como colofón, esperamos que alguien le diga a Trump que su muro, además de otros calificativos, es desmesurado, pues la inmigración mexicana ha favorecido la economía de Estados Unidos y además la migración por la línea fronteriza va en descenso: en 2007 se registraron 600 mil intentos de cruce, en tanto que en 2014 fueron 50 mil, cifra que no ha aumentado en los últimos años.

EDITORIAL

Terrorismo e infamias

El mundo libre y la democracia volvieron a sufrir un ataque terrorista; fue el Parlamento británico el objetivo elegido por aquellos que no conciben más que su sola visión del mundo. Afortunadamente, la policía intervino y el ofensor fue abatido.

Muy probablemente, en los días por venir, los servicios de inteligencia británicos y las fuerzas del orden llevarán a cabo operativos para dar con los autores intelectuales. Existe seguridad que no veremos una sola protesta al respecto por parte de los opositores de Theresa May (excepto quizás por Jeremy Corbyn), cuando menos de antipatriótico no bajarían los ingleses a cualquiera que criticase el uso de la fuerza para salvaguardar las vidas y el bienestar de los ciudadanos. Por el contrario, los señalamientos vendrán por no haber actuado antes y con firmeza para evitar esos cobardes ataques.

Pero aquí, en México, sucede todo lo contrario. Para la izquierda fanática y su líder los narcotraficantes son unos “pobres muchachos”: jovencitos en flor que torturan, secuestran, mutilan y asesinan porque el mal gobierno no les dio una oportunidad. Para la fanaticada que se inclina hacia la siniestra, el cobro de cuotas a campesinos, el secuestro de jovencitas para convertirlas en esclavas sexuales y el asesinato despiadado no tienen nada qué ver con los miles de millones de dólares que genera el negocio de la droga cada año.

El gobierno, la derecha, la mafia en el poder, el PRI y el PAN son los verdaderos culpables. ¡Bastaría con que ellos gobernasen para que todo eso terminara!

Pero van más allá, también tienen el atrevimiento de criticar las tácticas, el índice de letalidad y hasta el armamento utilizado para combatir a estos criminales. Y como piensan que vivimos en una serie de televisión (de Epigmenio Ibarra o de Kate del Castillo), y que los narcos utilizan resorteras o armas de utilería, seria de suponer que su propuesta será convertir a las fuerzas del orden en bobbies británicos (armados con una macana y preferentemente de goma). Aunque en todo esto siempre encuentro en ellos algo de contradictorio. En los estados y municipios que ha gobernado la izquierda, como Guerrero (Acapulco, Iguala), Michoacán, Morelos, etc., la mafia de las drogas florece. Además, hacen diputados, presidentes municipales y hasta gobernadores a políticos ligados a estos grupos criminales (Godoy, Abarca, etc.). Encima les otorgan fuero y les ayudan a escapar al estilo Javier Duarte. Así las cosas, la animadversión hacia aquellas pocas instituciones que cuentan con el respaldo de la población y que hacen su trabajo bien, ya no se explica por esos resabios de la guerra de guerrillas de antaño y de su miedo hacia las dictaduras sudamericanas (obvio, no a las caribeñas).

Existe sospecha de una complicidad continuada (de los hechos mencionados arriba); o bien una perversidad a toda prueba, que prefiere manchar y destruir todo, con tal de vender cuentas de vidrio y colocarse como los salvadores ante el miedo y la sangre que el narcotráfico ha regado por todo el país. Infamias que debemos recordar en las urnas que contienen los restos de los mexicanos que han muerto a manos del crimen; y en las otras urnas, para evitar que el populismo y la mentira se salgan con la suya.

EDITORIAL

Temores que se renuevan

Atendiendo a los últimos resultados de la Encuesta Citibanamex levantada entre los principales analistas económicos del sector financiero, se manifiestan claramente los temores en torno a la inflación. No obstante, todavía se espera una trayectoria moderada de crecimiento del INPC a partir del segundo trimestre.

En efecto, llama la atención el constante ajuste en las expectativas de algunas de las variables económicas, que se reportan en dicha encuesta. Parece que el caso más relevante es el de la inflación, cuyo pronóstico del consenso (mediana) para finales de este año ya alcanza una tasa anual de 5.48%, el cual apenas al cierre de diciembre sólo era de 4.0 por ciento.

Lo que más sorprende de esta tendencia es que incluso después del ajuste, debido al aumento de los precios de los energéticos hasta 4.84% en la segunda quincena de enero, el pronóstico de inflación ha seguido creciendo, aun cuando dos pronósticos deberían contener el alza en la expectativa de inflación: en primer lugar la perspectiva del tipo de cambio para finales de este año se ha reducido drásticamente hasta 20.30 pesos por dólar, cuando en enero alcanzó un máximo de 22.30 pesos por dólar. En segundo lugar, el pronóstico de crecimiento del PIB para este año se ha ajustado ligeramente a la baja desde 1.7% en enero hasta 1.5% en la última encuesta.

El hecho de que frene a perspectivas de mayor fortaleza de la paridad y menor crecimiento económico, el pronóstico de la inflación no sólo no ceda sino que se incremente, es un claro indicativo de que se han acentuado los temores de una mayor contaminación del proceso de formación de precios.

En este sentido, también llama la atención por la posible trayectoria que implicaría para el resto del año, la aceleración esperada en el crecimiento de los precios en marzo. En efecto, el consenso para la estimación de marzo es de un crecimiento mensual de 0.5%, que implicaría un salto en la tasa anual de inflación hasta 5.23% desde 4.86% en marzo, un incremento de 0.37 puntos porcentuales en tan sólo un mes.

De ser ciertos estos pronósticos, la trayectoria de la inflación debería ser más parsimoniosa a partir del segundo trimestre del año, pues el incremento anual del INPC en lo que resta del año sería de sólo 0.25 puntos porcentuales (al pasar de 5.23% en marzo a 5.48% en diciembre). Es decir, en nueve meses la inflación sólo avanzará dos terceras partes de lo que se incrementó en febrero.

Podría resultar difícil pensar en que a partir del segundo trimestre la inflación podría desacelerarse drásticamente. Sin embargo, aquí es donde juegan a favor las expectativas de menor depreciación de la paridad y mayor debilidad de la demanda agregada, que pueden dar sustento a una trayectoria de un avance más moderado de los precios. No obstante, un escenario de este tipo implica necesariamente una contención importante de los efectos inflacionarios de segunda ronda —aquéllos que sólo están ligados a las expectativas de mayor avance de los precios—, aquí es donde están los principales riesgos y temores de la inflación.

EDITORIAL

Todo puede ser peor

En ciertos sectores de la opinión pública parece ir asentándose la idea de que la ola populista actual se verá contenida por una especie de dique institucional real, ya existente, e infranqueable. Muchos, por ejemplo, piensan que Trump no podrá llevar hasta las últimas consecuencias sus políticas en contra del libre comercio o migratorias porque “a Estados Unidos no le conviene”. Hay algo de cierto en esto: si vemos sólo los números y lo que México representa como el segundo socio comercial más importante de Estados Unidos, parecería un sinsentido seguir por la ruta trazada, por los costos que traería para ambas partes. Pero como bien ha dicho Fernando Escalante: “los argumentos sobre los costos que tendría todo eso para Estados Unidos no tienen ningún sentido […] las agresiones a México, no responden a ningún propósito utilitario, sino a la dinámica cultural del chivo expiatorio. Tienen un valor simbólico”. Sigue Escalante: “importa tenerlo presente para dejar de lado los cálculos optimistas, la idea de que las peores atrocidades no llegarán a producirse porque son absurdas, inútiles, contraproducentes —no podemos contar con ello.”

Ahora bien, si se lleva parte del argumento a la órbita de los derechos fundamentales el paisaje puede ser aterrador. A veces se nos olvida que los derechos fundamentales son triunfos históricos y culturales, esto es, son mecanismo de protección creados por nosotros mismos para defender intereses, satisfacer necesidades y obtener ciertos bienes que nos importan en un momento determinado. No derivan de la realidad ni de la naturaleza de las cosas. Como diría Rodolfo Vázquez, los derechos no son una especie de piel que llevamos, lo que llevamos en la piel son esos intereses y necesidades que buscamos proteger, precisamente, a través de los derechos. Por ello, así como se han creado los derechos, se pueden destruir.

Decimos lo anterior porque no podemos pasar por alto que todo, todo, puede ser peor. Cada vez que prendemos la televisión o abrimos el periódico y leemos lo que pasa allende el Río Bravo, una especie de sosiego nos invade porque pensamos que estamos llegando al límite de lo posible. Cuando vemos que alguien habla de “hechos alternativos”; inventa ataques terroristas inexistentes; conspiraciones que rayan en lo cómico; o simplemente estigmatiza a una persona en razón de su color de piel u origen étnico y lo daña de por vida, pensamos que todo esto algún día llegará a su límite, porque creemos en la existencia de ese dique, de ese límite al poder arbitrario. Pero luego recordamos que ese dique lo construimos nosotros, y que fuimos también nosotros quienes dejamos que Maduro, Trump, o Duterte llegaran al poder. Nosotros estamos destruyendo el dique institucional que diseñamos para protegernos contra la arbitrariedad. Y por eso conviene no dar nada por descontado: ni los derechos más elementales de libertad y debido proceso, ni los derechos de las mujeres producto de los movimientos feministas, ni los derechos de igualdad que se conquistaron por los movimientos de derechos civiles. Todos están bajo amenaza. Que no se nos olvide: así como los construimos, los podemos destruir.

EDITORIAL

Ley y salarios públicos

 

De manera creciente entre la opinión pública, los salarios de los titulares, tanto de poderes públicos como de órganos autónomos federales, se están considerando como excesivamente altos.

En un contexto de restricciones presupuestales, los ciudadanos cuestionan la excesiva generosidad con la que algunos altos funcionarios actúan al momento de establecer el monto de sus remuneraciones. De ahí la pertinencia de revisar la reciente resolución del tribunal electoral federal respecto a la inconformidad planteada por el consejero Benito Nacif.

El 9 de marzo, por unanimidad de votos (previa excusa de un magistrado), seis integrantes de la Sala Superior resolvieron revocar el acuerdo del Instituto Nacional Electoral, el cual ordenó la reducción del 10% del salario de sus altos servidores públicos, entre ellos el consejero Nacif. La revocación del acuerdo (tomado por el INE el 25 de enero) se basó exclusivamente en considerar que dicho órgano carece de competencia para disminuir los salarios de los altos funcionarios. Este elemento es esencial para estimar la validez de los actos de autoridad. En lenguaje llano: la Junta General Ejecutiva del INE no puede disminuir las remuneraciones de los consejeros electorales debido a que no es el órgano competente para hacerlo. A partir de esta premisa los magistrados omitieron analizar otras violaciones constitucionales que, supuestamente, podrían traer consigo las reducciones salariales: el artículo 74 (imposibilidad de modificar el presupuesto del INE tras ser aprobado por la Cámara de Diputados) y el 127 (irreductibilidad de los salarios de los servidores públicos) de la Constitución General.

El pronunciamiento del tribunal significa que los 11 integrantes del Consejo General del INE, incluido el consejero Nacif, continuarán percibiendo su salario mensual de 177 mil pesos. Los descuentos aplicados hasta ese momento deberán ser reintegrados en su totalidad. ¿Esto significa que los salarios de los consejeros electorales son legalmente intocables? No exactamente. La resolución señala, acertadamente, que no corresponde a la Junta General Ejecutiva bajar sus salarios. Al mismo tiempo, así sea de manera implícita, determina qué requisitos deberán cubrirse para que una disminución salarial pueda concretarse y sea inatacable en tribunales. Dado que sólo el Consejo General del INE es competente para determinar las remuneraciones de sus miembros, en un ejercicio de congruencia, dicho Consejo está moralmente obligado a fijar una reducción de al menos 10% en el salario de los consejeros. Esto tendría que hacerlo durante la elaboración del anteproyecto de presupuesto para el ejercicio fiscal 2018. Si los integrantes del Consejo General flaquearan en su ánimo de reducir sus salarios, queda aún la posibilidad de que la Cámara de Diputados federal lo haga. El monto por reducir quedaría establecido en el Presupuesto de Egresos de la Federación del año próximo. Ahora que estamos en el proceso de renovación parcial del Consejo General del INE, sería muy oportuno conocer las opiniones de los 15 aspirantes a consejero, no sólo respecto al monto del salario, sino también sobre cuál sería su proceder en caso de que les fuera reducido.

EDITORIAL

Diversidad y exclusión

El Festival Internacional de Cine de Guadalajara sirvió por estos días de escenario para la entrega de diversos reconocimientos a cubanos.

El Premio Maguey fue para Mariela Castro, hija del presidente insular y directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), por “su destacada lucha por los derechos de la comunidad LGBTTTI y los derechos sexuales de los cubanos“. Los otros lauros —mejor largometraje de ficción, mejor actriz, mejor guión, y el especial del jurado— fueron para el equipo del filme Santa y Andrés, obra de cine independiente encabezada por Carlos Lechuga. Destacándose el mensaje de sensibilidad, humanidad y poesía para referir una “compleja realidad política” y “la humillación, censura y ostracismo bajo un sistema opresivo”.1

Los galardones serían motivo de puro regocijo si no viniesen acompañados de dos noticias lamentables. Una fue la aclaración de Castro de que la demora en la aprobación del matrimonio igualitario en la isla obedecía a su encuadre dentro de una agenda más dilatada de cambios jurídicos y mentales.2 La otra es la sostenida censura de Santa y Andrés en Cuba, invisibilización compartida —alegando razones endebles— por los organizadores de un festival de cine neoyorquino.

Que Mariela Castro haya impulsado, con los recursos y permisos que su status le garantizan, una labor en pro de la comunidad LGBTTTI isleña es una buena causa. Otros proyectos, de diversa filiación, no han podido hacer lo mismo y sufren el veto oficial. Pero que la titular del Cenesex se arrogue el derecho de administrar los tiempos y modos en que la causa de la diversidad sexual deberá ir logrando avances concretos solo revela su concepción monopólica del poder. Decidir por los otros, postergar medidas específicas de alto valor real y simbólico —cuyo retraso pone a Cuba en la retaguardia regional— y sujetar todo al discurso de un régimen alérgico a cualquier forma de autonomía son contradictorios con la promoción del empoderamiento. Y muestran que la agenda del Cenesex tiene más de administración personal y política de una causa noble que de la reivindicación de derechos de una comunidad excluida.

La misma concepción monopolizadora de la verdad, la historia y el futuro de la nación es la que impide al público cubano apreciar, en su tierra, a Santa y Andrés. Obra que narra el nexo que se forja entre un intelectual homosexual y disidente y una campesina encargada de vigilarlo. Su censura revela implícitamente que el drama humano reflejado en el filme sigue, con otros ropajes, vivo y lacerante en la sociedad cubana. La notable reacción de activistas LBGTTTI, cineastas y diversas personas en medios y redes sociales demuestra el inocultable y creciente rechazo a las prácticas excluyentes del Estado cubano. Esas que marchan a contrapelo de las luchas progresistas, en pro de más derechos para todas las personas, en cualquier rincón del mundo.

EDITORIAL

La Cumbre Árabe del Mar Muerto

El Reino Hashemita de Jordania será el anfitrión de la Vigésima Octava Cumbre Arabe que se celebrara el próximo 29 de Marzo en el Mar Muerto. Esta cumbre se considera histórica por las condiciones que vive la región de guerras y conflictos internos así como la intervención directa de potencias regionales e internacionales.

El mundo está observando y esperando lo que sucederá en la próxima Cumbre de Amman con respecto el consenso árabe. La región vive una situación tan dramática que amenaza al mundo. Y la pregunta es si, ¿los esfuerzos de la diplomacia jordana serán suficientes para estar a la altura de los retos que lleva esta Cumbre?

Los políticos árabes insisten en que esta reunión es diferente a las anteriores por lo tanto debería llevar nuevas agendas, planes y visiones porque aquí se van a determinar muchas cosas, principalmente la unidad de la nación e impedir volver al tiempo de la guerra fría, cuando unos gobiernos eran prosoviéticos y otros proamericanos, a consecuencia de la nueva política rusa de intervenir en los conflictos regionales y tener la aspiración de plantarse como una potencia mundial.

La prioridad sería conseguir una visión común sobre una solución política a las guerras que viven los países árabes, Siria, Libia, Yemen e Irak. Además buscar conseguir la solidaridad entre el pueblo árabe y mejorar el mecanismo y el rol de la Liga Árabe.

No es fácil llegar a un acuerdo entre los diferentes gobiernos árabes sabiendo que algunos están involucrados directamente en las guerras o sea habría que empezar por reconocer que los gobiernos están divididos. Así la diplomacia jordana debería llevar a los reunidos a tener una visión única sobre los conceptos como el terrorismo, radicalismo religioso y los conflictos de aspecto sectario. Este sería un logro, porque hasta ahora cada cual define estos términos según su interés.

Los conflictos que viven los países los árabes empeoraron por la mala política adoptada por muchos gobiernos árabes. El caótico conflicto sirio es un ejemplo vivo. Aquellos que empujaron para suspender la afiliación siria en la Liga Árabe (decisión de la Liga Árabe en Noviembre 2011), cerraron el posible dialogo con el régimen y al mismo tiempo cancelaron cualquier posibilidad de estar presente en la solución política. Llegar a un acuerdo o una visión común sobre el conflicto sirio sería el primer paso para unificar la visión sobre los otros conflictos. Hasta el momento persiste el desacuerdo sobre la manera de solucionarlo y sobre el posible rol que jugara el presidente Bashar Al Asaad en el futuro de Siria. Además las relaciones del régimen con Irán son otro tema de desacuerdo.

Los líderes jordanos tienen la fama de saber navegar, así que esperamos tener una clausura al gusto de cada delegación participante. Una clausura sobre una opinión árabe unificada sobre la Causa Palestina y la Solución de Dos Estados y como Irán peligra la estabilidad de la región.

EDITORIAL

La ilegalidad de la austeridad

En enero pasado, tras un difícil arranque de año en términos económicos –con un estrepitoso aumento en los precios de la gasolina y el tipo de cambio por arriba de los veinte pesos por dólar–, el Instituto Nacional Electoral tomó la determinación de anunciar una serie de medidas de austeridad, entre las que se incluyó la reducción del diez por ciento en los salarios de los consejeros electorales y mandos superiores del Instituto.

Si bien las medidas adoptadas por el INE fueron provocadas, en parte, por el golpeteo mediático del que fue presa durante varios días, en su momento se trató de un acto de sensibilidad y de corresponsabilidad como institución pública, ante un momento de crisis. De igual forma, puso la vara muy alta para que otras autoridades y dependencias de gobierno tomaran medidas similares, lo cual se replicó de forma aislada.

Sin embargo, tras la interposición de un recurso legal por parte de uno de los propios consejeros en contra de dicha medida, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación determinó, de forma unánime, dar marcha atrás a la autorreducción salarial aprobada por la Junta General Ejecutiva del INE, argumentando que dicha instancia del Instituto carece de la competencia para determinar los sueldos de los consejeros electorales y otros funcionarios del Instituto.

Sin duda, ante los ojos del grueso de la ciudadanía, la sentencia del Tribunal es del todo impopular, por lo que resulta muy fácil centrar la atención en este revés legal. Sin embargo, debemos ser muy claros en que la reducción salarial no pasaba de ser un acto simbólico que buscaba de alguna forma, ponerse del lado de la gran mayoría de la población que vive con ingresos verdaderamente precarios.

Es importante subrayar que los ahorros para el erario público que podían resultar de esa medida en específico eran meramente significativos y que, sin duda, el resto de determinaciones en materia de austeridad ya puestas en marcha por el INE y que, dicho sea de paso, quedaron intocadas, son bastante más relevantes y con un impacto mucho más significativo, que lo que hubiera implicado la reducción de salarios.

Entre estas medidas se encuentra –por citar algunas– la suspensión de la construcción de un nuevo edificio con la consecuente devolución a la Tesorería de la Federación de los recursos ya aprobados y que habrían de destinarse a dicho proyecto, así como la reintegración a la Tesorería de los recursos no devengados durante el ejercicio fiscal, y de aquéllos que el Instituto obtenga tras la aplicación de multas y sanciones a partidos políticos.

Con todo, debe recalcarse que no quedó en el Instituto Nacional Electoral el tomar acciones para reducir los recursos públicos necesarios para su funcionamiento y ejercer de mejor manera los que le son asignados.

EDITORIAL

Holanda: resistiendo al populismo

Ayer hubo elecciones en Holanda y no es un asunto menor pues, especialmente en este año, se debatirá el futuro de Europa. Junto con las elecciones de abril en Turquía y las de septiembre en Alemania, estos comicios dibujan el nuevo rostro del continente.

Las propuestas de gobierno son extremas. Por un lado, están las propuestas liberales; por el otro –envalentonados por los desvaríos democráticos del 2016– están las fuerzas populistas de ultraderecha. Hacía tiempo que no veíamos un escenario tan sombrío pues, de ganar las fuerzas populistas, sería el fracaso de la utopía llamada Europa.

En la contienda holandesa, los dos candidatos que puntean las encuestas son, el actual primer ministro, Mark Rutte y el ultraderechista Greet Wilders quien se adelanta ganará el voto popular pero no alcanzará a formar gobierno pues no logrará tener los 76 diputados que se necesitan para tener mayoría. Así, la esperanza de los liberales está en lograr una coalición postelectoral que deje fuera a Wilders.

Greet Wilders ha ganado notoriedad gracias a su posición antimusulmana –ha prometido cerrar Mezquitas–, antieuropeísta y ultranacionalista. El fantasma a perseguir son los migrantes. Pero la visión de Wilders está equivocada por el vínculo falaz entre migrantes y terroristas; hay que decirlo una vez más: no todos los migrantes son terroristas ni todos los terroristas han sido migrantes.

No deja de llamar la atención que el discurso de Wilders tenga ecos en uno de los países más liberales de la historia y que conoce bien de las desgracias de los abusos de los gobiernos nacionalistas-totalitarios. Holanda, como sabemos, sufrió fuertes ataques aéreos durante el nazismo y su población pagó el precio de la guerra.

Para evitar intervenciones de los hackers, las elecciones de hoy se contabilizarán manualmente. Así, el gobierno holandés ha dicho sin decirlo que la intervención rusa en las elecciones de Estados Unidos es altamente probable; que se está gestando un eje de gobiernos intolerantes y derechosos de los que –¡más nos valdría!– hay que alejarnos.

¿Desde cuándo ser intolerante se volvió una moneda aceptada en la plaza democrática? ¿Cuándo las amenazas pasaron a argumentos? ¿Cómo es que el miedo se convirtió en el motor de la historia? Y no. No me cansaré de repetirlo: en democracia se vale disentir, se debe argumentar, es imperativo incluir y construir. Las próximas generaciones se merecen un mundo que respete las reglas del juego democrático y puedan gozar de los derechos y libertades que nosotros, en las democracias liberales, hemos tenido.

Las elecciones en Holanda, son la primera parada electoral para medir si la tendencia en el continente se orientará hacia los gobiernos totalitarios, populistas, ultra conservadores o si hay esperanza para los liberales, la tolerancia y la inclusión.

1 2 3 22