Personas de tercera edad, disfrutan, bailan, gozan en “Bajo el Laurel”

 

*Se olvidan de todo, surgen recuerdos de aquellos bailazos en la Normal o el Instituto

 

Guillermo CASTILLEJOS ÁVILA

 

En el espacio conocido “Bajo el laurel”, en la parte norte del zócalo de esta capital, han desfilado infinidad de grupos musicales que aparte de levantar el ánimo de personas de todas las edades y sexos, los lleva, los motiva a mover la cintura, piernas y brazos al ritmo de una cumbia, danzón o demás interpretaciones escuchadas de una marimba, orquesta o banda de música.

Quienes gustan bailar al son que les toquen, en los actuales tiempos no sólo esperan el tradicional miércoles de danzón, ahora casi a diario, ahí, en el lugar conocido como Bajo el Laurel, a temprana hora se reúnen, siendo personas de la tercera edad, preferentemente, las que luciendo sus mejores vestimentas, en especial los varones, escogen, seleccionan a la dama con quien agarrados de las manos o sueltos por momentos, se deslizan de un lugar a otro y gozan el momento.

Se olvidan de todo y surgen los recuerdos cuando como estudiantes, en tiempos de su juventud, llenos de vida, energía y deseos de bailar, asistían a los grandes y tradicionales bailes de un sábado de gloria, de una noche de rábanos en el edificio central de la UABJO, o en el llamado edificio colonial de lo que fue la Normal Urbana del Estado de Oaxaca.

Uno de los conjuntos que llamó la atención de mucha gente, amantes de la música, del baile, fue el llamado Contrapunto, que en su versión sonora, ahí estuvo, Bajo el Laurel, para que los asistentes disfrutaran de una bonita tarde y se olvidaran de problemas y asuntos negativos del día, como dijera Carlos Omar Cuevas Cruz, representante y dueño –afirmó– del equipo de audio y de toda la producción.

Del porqué de Contrapunto, indicó que surgió de una idea y significa la unión de 2 voces o más. Agregó: en una agrupación podemos tener desde la voz de un piano, de saxofón, 3 voces de trompeta y voces de la persona, que genera una agrupación musical.

Entrevistado en minutos de descanso de integrantes del  grupo Contrapunto, durante su actuación en Bajo el Laurel, dijo interpretar todo tipo de música: merengue, cha cha chá, cumbia, salsa, ahora venimos como sonora y vaya que este ritmo levantó a muchos de sus asientos, sin importar edad, estado físico o resentirse de alguna dolencia.

 

PUROS OAXAQUEÑOS

 

El conjunto dijo tener 2 años de haberse organizado, y lo importante, los músicos que lo integran son puros oaxaqueños; habló de ser una empresa de 25 elementos, en la audición donde participaron a invitación de la secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca, únicamente se presentaron 12, la mayoría miembros de una familia.

Comentó más adelante que la mayoría de quienes forman parte de la agrupación, son profesores de música, de danza, de Matemáticas y de los niveles de educación preescolar, primaria y secundaria.

La única mujer y cantante del conjunto, lo es Lidia Ventura, también es parte de la familia, afirma Carlos Omar Cuevas Cruz, quien lleva 2 años de figurar como director, mismo que afirmó: adonde nos inviten vamos, cubrimos cualquier evento para alegrar corazones.

De sus servicios o tocada como generalmente le llaman a este tipo de actuaciones musicales, indicó que hay un costo, con anterioridad a todo compromiso, hay un presupuesto.

A los miembros de este grupo, se les localiza en la comunidad de San Jerónimo Yahuiche, del Municipio de Santa María Atzompa, ubicada a solo 5 minutos por carretera de la ciudad de Oaxaca de Juárez

Cuevas Cruz, afirmó ser representante y dueño del equipo de audio y toda la producción, de todo, de todo, puntualizó.

A cada uno de los elementos, les paga por actuación, como apoyo y ayuda para mejor solvencia económica.

Terminó mencionando que llegaron al sitio conocido como Bajo el Laurel, a invitación de la secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca, expresó su deseo de que pronto los inviten, para nosotros –dijo– sería encantado y tocaremos con mucho gusto.