Fallece Héctor Lechuga a los 90 años de edad

 

*Sus restos fueron velados en una agencia funeraria de esta capital

El comediante y comentarista político en tono humorístico Héctor Lechuga falleció este jueves a los 90 años y no a los 88 años como se asegura en algunos portales de Internet, informó Gustavo de Anda.

El jefe de prensa de la Asociación Nacional de Actores (ANDA) precisó que el nombre completo del reconocido actor fue Héctor Octavio Lechuga Rojas, nació el 18 de abril de 1927 en Orizaba, Veracruz, y fue socio honorario con credencial número 1736.

Indicó que su muerte ocurrió a las 13:37 horas en su casa ubicada en la colonia Florida en la Ciudad de México. Su esposa Aurora Sánchez fue quien estuvo a su lado y aunque no se tiene la certeza, supone que “se debió a un paro cardiaco debido a los problemas típicos de la edad”.

“Sabemos que hace poco estuvo internado en la clínica, pero desconocemos las causas. El parte médico de su deceso todavía no ha sido arrojado, pero es probable que haya sido un infarto”, comentó.

Los restos de Héctor Lechuga Rojas, quien en 2014 se retiró del medio del espectáculo, fueron velados en una agencia funeraria ubicada en las calles de Félix Cuevas y Gabriel Mancera, donde este viernes serán cremados.

Manuel “Loco” Valdés, a través de sus redes sociales, confirmó esta tarde la noticia del deceso de Héctor Lechuga al escribir: “Mi más sentido pésame a la familia de mi gran amigo y compañero #Héctor Lechuga. QEPD Lechuguita Lechugón, canastilla de algodón.

Al comediante le sobreviven su esposa, con quien llevaba casado 54 años, y tres hijos.

 

Recuerdan humor de Héctor Lechuga

 

Una persona de estatura alta y con un gran sentido del humor, es como se recuerda al orizabeño Héctor Octavio Lechuga Rojas, quien falleció la tarde de este jueves, a sus 90 años de edad, en su casa en Ciudad de México.

Héctor Lechuga nació en Orizaba, el 18 de abril de 1929, pero por su anhelo de buscar mayores oportunidades, emigró a la Ciudad de México desde muy pequeño. Con el paso de los años logró colocarse en la televisión mexicana como un reconocido actor, cómico, comentarista político en tono humorístico y colaborador de distintas estaciones de radio.

“Yo lo recuerdo como un gran personaje cómico, él logró enrolarse en la televisión mexicana, en ese tiempo fue Telesistema Mexicano, su programa estelar de 9 de la noche fue con Chucho Salinas. La labor de él fue más en programas de televisión, también en algunas películas, pero el fuerte fue el programa estelar de televisión”, dijo Armando López Macip, historiador de la ciudad.

Héctor Lechuga era un gran improvisador y vacilador con todos aquellos que platicaba, aunque no se tiene registro de su vivienda en la ciudad, en 2004 se le rindió homenaje en vida en el Teatro Ignacio de la Llave, aseguró López Macip, quienen aquel tiempo fungía como coordinador de Cultura.

En agosto de 2010 durante la administración de Juan Manuel Diez Francos y como gobernador del Estado Fidel Herrera Beltrán, se entregó un reconocimiento a Héctor Lechuga denominado “La Medalla Veracruz”, galardón que se otorgó durante un torneo de baloncesto con el que se inauguró el auditorio del CDO Sur de Orizaba, reconociendo su trayectoria como actor de cine, comediante, locutor y analista político.

 

Héctor Lechuga se lleva etapa importante de comedia política en México

 

Con la muerte de Héctor Lechuga se va una etapa de la comedia política de México que nunca más se podrá ver, dijo Mauricio Hernández.

“Esa parte de la comicidad era fina e inteligente y lo más importante que no se ha dicho, cuando don Héctor entró a la crítica política, la sátira política no se podía hacer, el Presidente era una figura intocable, y él lo hacía con inteligencia”, preciso.

En entrevista con Maxine Woodside, Mauricio, quien trabajó largos años con el comediante, expuso que vivió con Héctor Lechuga varias anécdotas, “siempre le pasaban cosas, era distraído, en el aeropuerto estaba desesperado y con el celular pretendió cambiarle de canal, y como no le pasaba lo aventó”.

Recordó que en la presidencia de Ernesto Zedillo, cuando tomó protesta, el 1 de diciembre del 94, él y yo caminando por Palacio Nacional, porque nos había invitado, “entonces estábamos abriendo y cerrando puertas porque no encontrábamos por dónde irnos, había demasiada gente y ya habíamos entrado a una escalera y queríamos salir lo antes posible, y en ese momento abrimos una puerta y estaba el Presidente de la República colocándose la banda presidencial y un general que estaba cerca del Presidente nos pegó un grito, háganse para allá y el Presidente muy generoso, dijo, no, son mis amigos, que pasen y nos dio un abrazo portando la banda presidencial, y todo esto por la magia de don Héctor Lechuga”.

Consideró Mauricio Hernández que don Héctor era un periodista sin haber estudiado, tenía una inteligencia periodística natural, veía las cosas de una manera diferente, era muy noble, nunca albergó rencores.

“Era un mexicano orgulloso, su padre era militar y cuando murió su hermano, que fue funcionario público, César Lechuga, don Héctor llegó a la cabina y me dijo, suspiró y expresó ‘ ayer tronó mi hermano’, así veía las cosas de lo más natural, y nunca tuvo el menor asomo de soberbia”.

Mauricio Hernández, comentó que le duele mucho el fallecimiento de quien fue un gran amigo. (Agencias)