Ante una crisis severa, Iglesia llama al diálogo

 

*La inseguridad, corrupción y violencia están dañando a la sociedad, expresó el Arzobispo José Luis Chávez Botello

Guillermo CASTILLEJOS ÁVILA

Inseguridad, corrupción y violencia están dañando a la sociedad, son palpables los daños graves a la familia, no queremos que haya mas sangre, más daños, no desalentemos poder alcanzar lo mejor, recoger anhelos, dijo el Arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera, Monseñor José Luis Chávez Botello, en su encuentro con comunicadores.

Dijo que la sociedad está sumergida en profunda crisis económica, política y social, además de una crisis de valores que está causando una descomposición generalizada.

Señaló que dialogar como esposos y con sus hijos fortalecerá ante peligros, cerrará heridas y ahorrará muchos problemas. Llamó a trabajar desde la familia para prevenir y erradicar vicios, adicciones y violencia intrafamiliar.

Se refirió el jefe de la iglesia católica en Oaxaca, a lo que se ve en colonias de la capital del estado y en comunidades, donde surge la angustia en padres de familia, cuando los hijos han perdido el trabajo, o que hacer cuando inocentes han sufrido daños graves.

Se preguntó ¿qué pasa en todo esto?, respondiendo que nuestra postura –dijo– será luchar para vencer el mal con el bien. Llamó a retomar el diálogo en serio, no un  diálogo de imponer posturas, ni imponer lo que pienso y lo que yo quiera.

Agregó que en busca de la verdad, la justicia y el bien para todos, no sólo se ha perdido la capacidad de dialogar, se han aflojado las manos para aprender a dialogar y rescatar valores del respeto a la vida y el aprecio a la dignidad humana.

Chávez Botello invitó a los católicos a poner lo que tienen para intensificar el esfuerzo conjunto de desterrar el mal con el bien, desde las familias, subrayando que es ahí donde se ha aflojado.

A otra pregunta de, ¿qué futuro depara a Oaxaca, la situación que se vive en el Istmo donde se oponen al crecimiento de los parques eólicos; en la parte sur del estado, donde se oponen a la explotación minera, y en la capital oaxaqueña, con el proceder de maestros que están afectando la economía?, respondió:

Qué futuro podemos prever si no asumimos el camino de la razón, el camino del diálogo honesto, fincado en la verdad, si no asumimos el respeto a la vida dc los demás.

Aseguró que el futuro no es halagador, para después afirmar que mientras haya oaxaqueños que buscan unir esfuerzos para ir creciendo, socializando cada vez más la verdad, el bien común y responsabilidad, creo –dijo– que sí habrá futuro.

Dijo que ojalá siempre cuidemos esto, y la otra parte no abuse de la bondad de otros; el futuro depende en gran parte de nosotros, el futuro será mejor porque aunque no crezca en economía, o no crezca en lo que no se quisiera, crece en calidad humana.

Creo –señaló el Arzobispo– que a Oaxaca le hacen falta hombres y mujeres de calidad.

Dijo esperar que no dañen más a Oaxaca, llamó a autoridades que tienen responsabilidades, a dialogar más con la sociedad, interlocutor principal, para desde ahí ayudar a los otros, a ver que por ahí no es el camino.

Indicó el Arzobispo, esperar que a las autoridades el Señor les de la fortaleza para encontrar medios y mantener el bien común, y si se comienza como acceder, habrá necesidad de dialogar, buscando lo que la sociedad está exigiendo.

Ante comunicadores de principales medios de información en Oaxaca y a pregunta sobre la necesidad de levantar una barda perimetral que proteja el templo de La Catedral, dijo que antes hay que ver que baje la violencia y atender enfermedades graves, porque es lo que está dañando más en este momento.