El Patíbulo

*Oaxaca, amenazada por la delincuencia organizada/PRI, de manteles… caídos

Alberto UNDA

Oaxaca no tiene quien la defienda, porque quien debería hacerlo, el Ombudsman Arturo Peimbert Calvo y su Consejo Ciudadano, están coludidos con el Cártel de la 22, pues hasta ahora la llamada Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, jamás ha hecho un pronunciamiento sobre la violación a los derechos de quien supuestamente defienden, eso sí, que no le toquen un pelo al violento magisterio oaxaqueño y sus brazos ejecutores con halo de organizaciones sociales.

 

Criminales contra la prensa

 

Sólo para documentar las muchas agresiones que padece el pueblo de Oaxaca, hay que referir lo que vivieron los colegas periodistas, cuando  las hordas criminales del Cartel 22, los agredieron por filmar y tomar fotografías de los cada vez más violentos bloqueos.

Por ser servidores públicos, dado que su salario viene de las arcas públicas, los agresores deben ser sancionados penalmente por las instancias federales.

Apenas el mes pasado, el presidente Peña Nieto, ante los asesinatos y agresiones a periodistas, se vio obligado a llamar a todos los gobernadores del país, encuentro al que asistió Alejandro Murat Hinojosa, para que apliquen protocolos de protección a los profesionistas de la información.

La agresión está documentada y, entonces, ¿qué esperar si ya existe una Ley y una  orden presidencial en este tema?

 

Agencia Vicente Guerrero, ejemplo contra la delincuencia

 

Si algo habrá que resaltar, es que la organización  social venida de las y los ciudadanos que han padecido la otra cara  del Cártel de la 22,  cómo  organización criminal del narco, han sido las colonias ubicadas en la Agencia Vicente Guerrero del municipio de Zaachila.

Resulta que la fuerza violenta que sostiene a la comisión política de ese gremio criminal, es  el Frente Popular Revolucionario “14 de Junio”, que surgió  en 2006 a instancias de un movimiento gremial que en principio fue legítimo y que a una década, se puede ver que sólo fue el detonante para sacar a flote la perversidad y ambición  de la Coordinadora Nacional de la Educación,  y sus células criminales, como la Sección 22 en Oaxaca.

Don Panchito, entonces aglutinó a  golpeadores y sus familias para que, disfrazados de vendedores ambulantes y con  el permiso  de los entonces capos de la Sección 22, invadieran el zócalo de la ciudad y evitaran  la entrada de la fuerza federal.

Ahí surgió la célula criminal de Don Panchito, que  hizo de las 13 colonias de Zaachila territorio exclusivo de  crímenes como asesinatos, despojos de tierras, viviendas, violaciones de mujeres, cobro de derechos de piso,  organizaciones de mototaxistas y venta de drogas.

Hartos de esta situación de violencia, las colonias se unieron y pusieron un hasta aquí, y gracias a esta presión ciudadana, se logró que el gobierno de Alejandro Murat, a través de la Fiscalía General, emitiera una tardía orden de captura contra Francisco Martínez Sánchez, alias “Don Panchito” y su hijo, Javier Francisco, o Javier Martínez Rodríguez, ofreciendo  un millón de pesos de recompensa.

También, como parte de un acuerdo para acabar la impunidad y delincuencia, el gobernador llegó al basurero municipal ubicado en la agencia Vicente Guerrero para hacer compromisos que  buscan resarcir en algo el daño causado por  el Cártel de la 22 y sus sicarios de la “14 de Junio”.

Por supuesto  que no se debe omitir que el principal instigador del conflicto es el vividor de los problemas sociales, Flavio Sosa Villavicencio, quien desde vía remota mandó a sus incondicionales a quererle imponer agenda al mandatario estatal que no se dejó impresionar, a pesar que los tazmaniacos  empezaron a lanzar consignas agresivas para sacar raja económica.

Es de reconocer la actitud del gobernador para atender de frente problemas tan sociales desde el lugar, confiando en que quienes trabajan en el gobierno deberían tener la misma actitud y que la ciudadanía poco a poco vaya  sacudiéndose de falsos liderazgos para resolver las graves problemáticas en Oaxaca.

Sin embargo, los traidores, delincuentes y mafiosos quieren  que en Oaxaca corra sangre, y eso en gran medida lo ha evitado Murat Hinojosa, aunque ya se debe  poner un alto a la práctica de movilización-negociación con las mafias delincuenciales.

 

Operadores políticos al servicio de delincuentes

 

El gobernador Alejandro Murat Hinojosa deberá hacer una revisión de asesores, funcionarios y nefastos operadores políticos que cobran en su nómina, porque lo sucedido en el encuentro con colonos en la Vicente Guerrero  estuvo a puntos de poner en peligro su integridad física y echar abajo su acercamiento con esa comunidad, gracias a Rodolfo Quintero, un ex presidiario acusado por fraude en el gobierno de Gabino Cué.

Como en las fabulas de policías y ladrones del genial Jis, Rodolfo Quintero es nada menos qué ¡¡¡¡¡Director de Delegaciones de la Secretaria General de Gobierno!!!!!

Rodolfo Quintero de Pablo fue acusado del delito de fraude, según consta  en la causa penal 140/2013, ya que recibió el pago por obras no realizadas en el municipio de San Jacinto Amilpas.

En noviembre del 2013 fue detenido e internado en el penal de Santa María Ixcotel.

Este individuo, que se ostenta como operador político de Alejandro Murat, es vinculado a  los capos del FP “14 de Junio” y al Sindicato “Libertad”, al que por cierto también se le debe aplicar todo el peso de la Ley, ya que parte de su modus operandi es asesinar a sus adversarios a plena luz del día.

Lo que debe quedar claro es que nunca será bueno pactar con gremios delincuenciales  para buscar apoyos electorales, porque a la postre no paga quien gana el cargo popular, sino el pueblo de Oaxaca.

Esto es una alerta temprana  ante la proximidad del  2018.

 

El PRI de manteles… caídos

 

Justo al cumplir un año al frente de la dirigencia nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza enfrenta una andanada de críticas e inconformidades de priistas del más alto rango, quienes exigen, por ejemplo, terminar con la nefasta práctica del dedazo para designar candidatos, en contra de los gobernadores corruptos que han causado graves daños a sus entidades y al partido en particular, y la censura contra los que llamaron; “dirigentes incapaces”.

Convocados por la exgobernadora y exsecretaria general del CEN tricolor, Ivonne Ortega, unos 200 priístas se reunieron en un hotel cercano a las oficinas del partido para definir sus prioridades rumbo a la 22 Asamblea Nacional.

Los asistentes hicieron un puntual recuento con Ortega, de la situación actual del PRI y expresaron su preocupación, pues de 2012 a la fecha el PRI perdió 4 millones 700 mil electores, y de 20 Gobernadores que tenía, ya nada más le quedan 14, además, por lo menos 4 exgobernadores tricolores está n en prisión y otro anda prófugo, lo cual demerita y ha dañado al partido frente a la sociedad.

Hace unas semanas, el exdirigente nacional del PRI, varias veces legislador, exgobernador y quien ha ocupado cargos relevantes en secretarias de Estado, Manlio Fabio Beltrones, también expresó duras críticas a la actuación de los últimos tiempos de su partido, al que “hemos convertido en un taxi, que levanta lo que encuentra al paso y hacerlos candidatos a cargos de elección popular”.

A ello se suman los cuestionamientos y críticas del exgobernador Ulises Ruiz Ortiz, quien sin el menor rubor y como si hubiera sido un dechado de virtudes y honradez, también se ha dado vuelo, cuestionando acremente el trabajo de Enrique Ochoa Reza.

En el encuentro convocado por la exgobernadora yucateca, el priísta poblano  Gerardo Pérez, expresó: “Hemos sido institucionales, es hora de recordar que también somos revolucionarios”.

Rumbo a la XXII Asamblea Nacional del PRI que viene preparando el dirigente nacional, Enrique Ochoa Reza, son ya varios los priístas que levantan la mano para demandar que sus opiniones y puntos de vista sean tomados en cuenta, porque la situación lo amerita como nunca.

Ivonne Ortega atribuyó las recientes y sonoras derrotas de su partido a la imposición de candidatos, a la corrupción de sus funcionarios y la deficiencia en la aplicación de la política social.

Estos son, dijo, por lo menos tres temas que el PRI debe contemplar en la reunión tricolor del 12 de agosto.

“Si no aplicamos cambios, le vamos a entregar el poder a Andrés Manuel López Obrador”, alertó, y fue secundada por Beatriz Pagés Llergo Rebollar.

“Debemos poner punto final a que los candidatos del PRI sean el amigo, el socio, el compadre o el cómplice”, exigió Pagés.

Beatriz Pagés, ex Secretaria de Cultura del CEN del partido, criticó hasta la falta de ideología que hoy impera en el Revolucionario Institucional.

“Decir que somos el centro, el partido bisagra, nos ha dejado ver como el partido gelatina: con un pragmatismo vulgar y oportunista”, dijo, agregando que “aquí el gran riesgo que existe es que Morena, un partido liderado por un autoritario, puede llegar al poder”.

La posible victoria de Morena fue la sombra que permeó a lo largo de la reunión.

“No tenemos capacidad de respuesta, tan simple como que todo mundo sabía lo que pasaba en Veracruz y no hubo ni un comentario, ni una censura o posicionamiento del Comité Ejecutivo Nacional”, sostuvo Jesús Morquecho, de Nuevo León.

Los reunidos dejaron ver que han tomado en serio sus cuestionamientos, pues hasta hablaron de la necesidad de que el todavía titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, renuncie porque todos los errores que ha acumulado al frente de la dependencia, va a afectar enormemente la presencia del partido ante la sociedad.

“La población en general exige justicia para todos esos Gobernadores corruptos que han sido abanderados por nuestro partido y con desesperación veo que nuestra dirigencia ha hecho poco o nada para posicionar al partido contra la corrupción”, sostuvo Montserrat Pérez Cedeño.

“Le estamos dando un recordatorio a la cúpula que tiene secuestrado al partido: que el PRI no sólo es el grupo Atlacomulco y el Grupo Hidalgo o los grupos y grupúsculos que han logrado poner al PRI al borde de una derrota histórica”, dijo el dirigente nacional de Corriente Crítica, Gerardo Morales Rentería.

Cada uno de los asistentes se cuidó de decir que el encuentro llamado “Expresión militante” era contra alguien en particular.

El ex diputado federal y ex secretario de organización del CEN priista, José Encarnación Alfaro, manifestó: “¿contra quién nos íbamos a oponer?”.

Enseguida él mismo se respondió y aseguró: “Esa no es la esencia del PRI, la esencia del PRI es de un partido que tiene un proyecto social, un proyecto ideológico; la esencia del PRI es la de un partido que lucha por la democratización; el problema es que ha habido quienes, abanderados por el PRI, han llegado a cargos públicos y han sacado su esencia, la suya, de su persona: corrupta, desleal.”

Mientras tanto, se supo que el dirigente nacional, Enrique Ochoa Reza, está empeñado en realizar en Campeche, la mesa previa a la Asamblea Nacional del PRI en la que se discutirán los candados para las candidaturas en el 2018 y el método de selección de su abanderado presidencial.

Por lo que se sabe hasta ahora, no son pocas las entidades que buscan endurecer los requisitos para ser candidato a gobernador y a presidente de la República, y poner de nueva cuenta  el candado de que para ser nominado candidato es preciso haber ocupado un puesto de elección popular, así como también elevar el número de años de militancia para aspirar a la nominación.

Por si fuera poco, Ochoa Reza ha recibido ya de parte de priistas de Aguascalientes, Guanajuato, Nayarit y Zacatecas, además de la propia dirigencia nacional de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares, (CNOP), el rechazo a la práctica del “dedazo” y a la vez piden que la designación de candidatos sea a través de consultas a las bases.

Estos signos deben ser tomados en cuenta por el dirigente nacional del PRI, quien ha mostrado alguna inclinación a cambiar la situación actual de su partido y se ha metido de lleno a defender, por ejemplo, los triunfos tricolores en el Estado de México y Coahuila.

En días pasados se le vio acudir personalmente a las oficinas del Instituto Nacional Electoral, para hablar con los consejeros y convencerlos de que las victorias del PRI en ambas entidades fueron legales.

Como era de esperarse, los flamantes consejeros dijeron de inmediato que el triunfo del PRImazo, Alfredo del Mazo, era válido, y aunque se tardaron unos días, por el activismo de una alianza opositora que conformaron varios partidos en Coahuila, a pesar de haber tenido candidatos distintos, para presentar pruebas y hechos que ameritaban la anulación del proceso, finalmente los consejeros del INE dieron como válido el resultado que dio como ganador al priista Miguel Ángel Riquelme.

Así que Enrique Ochoa Reza tiene la marea en contra formada por priistas de distintos rangos y en varias entidades, situación que al paso de los días se viene agudizando, pues por primera vez en muchos años, los militantes parecen dispuestos a rescatar a su partido, de los tecnócratas, que piensan que no pasada nada, aunque el tricolor cada vez pierde más color.

 

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