EDITORIAL

La cuenta pendiente

 

La corrupción es un grave problema en México, y desde hace casi cuarenta años se ha intentado combatirla. Después del desastroso gobierno de José López Portillo, Miguel de la Madrid, generó toda una campaña mediática en contra de la corrupción a la que denominó “La Renovación Moral” y para ello creó la Contraloría General de la Federación, la cual ante su fracaso Vicente Fox la transformó en lo que hoy es la Secretaría de la Función Pública.

Ante la creciente desconfianza de la población de sus gobiernos, los últimos presidentes Priístas han emprendido medidas mediáticas contra la corrupción y como una forma de legitimarse; Miguel De La Madrid, encarceló a Jorge Díaz Serrano y a Arturo Durazo Moreno, Carlos Salinas de Gortari, hizo lo mismo con Joaquín Hernández Galicia alias “La Quina”, Ernesto Zedillo encarceló al Gobernador Mario Villanueva Madrid, y al hermano del presidente Salinas, Raúl Salinas de Gortari, por su parte los Presidentes Panistas, empezando por Vicente Fox, quien prometió en su campaña por la Presidencia atrapar a los peces gordos, para lo cual creó la Comisión Intersecretarial para la Transformación y Combate a la Corrupción, que no funcionó, así mismo nombró a Francisco Barrio como Secretario de la Contraloría, el cual después de dos años de estar al frente no pescó ni un pececillo, fue destituido y la Contraloría fue transformada en lo que hoy es la Secretaría de la Función Pública, por su parte Felipe Calderón, nombró a su amigo Germán Martínez como Secretario de la Función Pública, quien tampoco hizo nada importante en contra de la corrupción, sin embargo la bandera que usó Calderón para legitimarse no fue el combate a la corrupción, sino la guerra contra el narco, que fue otro gran fracaso y cuenta pendiente hoy en día.

Así llegamos a la Presidencia de Enrique Peña Nieto, quien en su campaña para la presidencia prometió combatir la corrupción, sin embargo al llegar a la presidencia la ignoró, pues no nombró Secretario de la Función Pública, y lo hizo dos años después, solo para que limpiara su imagen en el asunto de la casa blanca, poniendo en el cargo a un incondicional como lo es Virgilio Andrade, quien después se fue a la dirección de Bansefi, no obstante todo esto, con la presión de diversas organizaciones civiles se promulgó la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción, con ello se ha implementado el Sistema Nacional Anticorrupción, el cual contempla la Fiscalía General de la República, una Fiscalía Especializada de Combate a la Corrupción y el Comité Coordinador del Sistema Nacional Anticorrupción, mismo que ya fue instalado y el cual ha generado ciertas dudas respecto de sus miembros, quienes al parecer no representan una real autonomía del gobierno.

Sin embargo, hoy tiene el Presidente Peña Nieto, la gran oportunidad de cerrar su presidencia con un gran logro en el combate a la corrupción, apoyando y permitiendo que la designación del Fiscal Anticorrupción recaiga en una persona de conocida honorabilidad e independencia, y autorizando el presupuesto necesario para su eficiente desempeño, logrado esto se iniciará el verdadero combate a la corrupción que todos hemos esperado.